Doñana es una variación heterogénea de paisajes, en el espacio y también en el tiempo.
El clima mediterráneo, con una estacionalidad muy acusada, actuando sobre una superficie
tan diversa en términos geomorfológicos como Doñana, da lugar a un ecosistema fragmentado,
compuesto por multitud de espacios diferentes, que la comunidad viva ocupa de un
modo especializado.
Los organismos de Doñana deben estar habituados a los extremos: de la sequía a la
inundación, de los frescos amaneceres al tórrido calor del mediodía…, debiendo soportar
en ocasiones variaciones diarias de temperatura en torno a los 30 ºC.
Resulta, pues, de interés, representar de una manera atractiva la realidad de estos
cambios, que son anotados de forma habitual por los autores de los Cuadernos de
Campo, y medidos y analizados por los investigadores de la naturaleza. En este apartado
del sitio web se presentan instantáneas de los sistemas cambiantes de Doñana, de
dos maneras distintas. Por una parte, agrupadas a modo de recorridos por cada uno
de los ecosistemas más típicos de este espacio protegido. Por otra, tratando de
mostrar las variaciones, diarias y estacionales, que tienen lugar en los mismos.